El yogurt de la franja negra
Hicimos una investigación que nos llevó, inevitablemente, hacia el concepto de memoria nostálgica como punto de partida. Hicimos arqueología visual para descifrar los elementos de sus packagings antiguos, miramos los comerciales de antaño y acudimos a nuestros propios recuerdos. Y cuando lo hicimos, nos acordamos que Yoleit tenía una franja negra, algo muy peculiar que nadie estaba usando, ni en ese entonces, ni ahora mismo. Yoleit había sido el yogurt de la franja negra y eso era una de las cosas que lo hizo icónico en su momento. Partimos de ahí para plantear una identidad visual diferenciadora que se nutriera de su propia historia.
Trajimos al presente su particular franja negra pero de una forma muy contemporánea, y al mismo tiempo generando códigos visuales nuevos que no estuvieran dentro del mundo habitual en el que viven muchos de los yogures del Perú hoy: el uso del splash y las fotografías de las frutas. Por eso, decidimos usar ilustraciones, cambiamos la tipografía y elevamos la presencia de Yoleit con un packaging más moderno que le hacía un guiño a su historia.
Por otro lado, teníamos que crear una identidad visual que fuese suficientemente flexible como para crear nuevos sabores y líneas de productos, sin perder la esencia. Creamos lineamientos visuales fáciles de identificar y replicar a la hora de crear nuevos productos para permitirle a su portafolio crecer ordenada y coherentemente.
Conociendo muy bien la batalla por la atención de los consumidores que ocurre en las góndolas de los supermercados, logramos un cambio notorio en el packaging que ha impactado positivamente y ha marcado la diferencia en el punto de venta. De hecho, parte de la razón por la que les abrieron las puertas en los supermercados otra vez, fue por esta imagen renovada con hambre de volver a conectar con sus audiencias.